
“El final, se acerca ya …”. ¿No lo cree?
Como respuesta a quienes se preguntan cómo saber para cuándo llegará “el fin del mundo”, nos atrevemos a decir que, de acuerdo a la Biblia misma, una señal será el que los hombres ya no den visos de cordura, coherencia y sensatez (casi nunca lo han dado principalmente por el poder y el dinero), pero será muy notorio y esa misma atrofia mental desencadenará, por consecuencia, en un fenómeno en que las sociedades del mundo comiencen a descomponerse, a actuar de manera demencial, esquizofrénica e irascible y, una vez activado el tsunami de la revolución (a falta de evolución), el desenlace será altamente previsible: guerras, pestes, destrucción y posiblemente hasta detonación de bombas nucleares. Por eso se dice que se acabará el mundo, aunque lo correcto sería decir que se acabará la humanidad actual, que de acuerdo a la historia y a los estudiosos de ésta, será la décima primera generación, para dar paso a la décima segunda, más tranquila, más inteligente, más progresiva física, mental y espiritualmente.
Pero, volviendo a los síntomas, es innegable que dichos tiempos ya se están dando desde el siglo recién pasado. La tensión y descomposición social que en diversos sectores se está observando, no sólo en México sino en diversas partes del mundo, son los puntos neurálgicos y de fuga de esa gran presión que se halla a gran escala acumulada y que en su intento por escapar, dará lugar a todo lo que se mencionó atrás.
Quienes no compartan esta visión, les pondremos como ejemplo los últimos sucesos mundiales, los enconos entre los EEUU y Corea del Norte, en cuyo roce podría darse una explosión de una magnitud impresionantemente destructible. Para no ir más lejos, los casos de Oaxaca, las matanzas de policías a manos del narco en todo el país, la formación de grupos disidentes y anarquistas, el creciente narcotráfico y la drogadicción de cada vez más jóvenes y, por si fuera poco, el reciente estallido en Lomas Verdes -de lo que se dijo, fue una acumulación de gas, a más de la suspensión del “antidemocrático” desfile deportivo del 20 de Noviembre y hasta el cierre del Anillo Periférico en hora pico, por padres de familia que exigían la destitución de un conserje en la Escuela Amado Nervo (¡¡¡!!!), son indicios claros de que las cosas ya no están marchando bien ni normal. Si aún así esto no se cree, pues que Dios les conserve la inocencia hasta donde más sea posible.
A veces le doy la razón a Fox, ya no quiero leer, ni ver, ni oír noticias, porque más me doy cuenta que mucha gente, principalmente aquellos títeres de la riqueza material y el dinero, se está comportando tan imbécilmente que creo que los tiempos finales se están acercando y en cualquier momento hacemos ¡bang!







