Por Emilio ALVARADO Y GUEVARA
Insistimos: Cada día que transcurre, la ingobernabilidad se apodera de más espacios en el territorio nacional y los tan optimistas como falsos discursos oficiales resultan un insulto a la inteligencia del pueblo mexicano.
La amenaza de un inminente estallido social, de ninguna manera es alegoría de los medios de comunicación masiva; tampoco lo era de aquellos que hace treinta años presagiaban la “colombianización” de un incipiente mercado del narco.
Uno y otro, por la irresponsable actitud adoptada por nuestras nada sacrosantas autoridades, son realidades palpables que lesionan a una sociedad desvalida.
Lo ocurrido en Tamaulipas, Chihuahua, Tabasco, Baja California Norte, Coahuila, Sinaloa, Guerrero, Michoacán, estado de México y el Distrito Federal, no son meros asuntos policíacos ni lo de Oaxaca es un simple conflicto gremial, como lo ha dicho hasta la saciedad el vocero de la Presidencia de la República, Rubén Aguilar Valenzuela.
El crimen organizado, como la rebeldía de grupos, organizaciones y partidos políticos, a decir de analistas en la materia, ha rebasado las tres instancias de gobierno. Y quiérase o no, la ingobernabilidad fue propiciada desde el más alto nivel.
Muy independiente de su faramallosa actitud para resolver “en 15 minutos” los problemas planteados por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas; de su frivolidad ramplona al asumir el poder; de vejar el Escudo Nacional; de agredir al Congreso; de exhibir sus debilidades ante la marcha del “comandante Marcos” y los macheteros de Atenco; de eludir sus responsabilidades; de no asumir con dignidad su condición de Primer Mandatario, “Fox” inició la carrera hacia su relevo a la mitad de sexenio.
Obviamente, las manadas de búfalos le tomaron la palabra y el poco respeto que se guardaba hacia la investidura presidencial, se perdió.
Lo peor de todo es que sus ejemplos cunden y lo que a la fecha ocurre en Oaxaca, en breve puede trascender sus fronteras y abarcar territorios de Puebla, Morelos y el estado de México. Y si no, al tiempo...
Torbellino noticioso
Aclaración pertinente: a pesar de que en ciertos periódicos de Nezahualcóyotl se mencionan algunos nombres para presidir el Comité Municipal del PRI, muchos de estos pretendientes no cubren los requisitos. Es más, algunos de los susodichos ya tuvieron su oportunidad en años pasados y no aportaron nada positivo al Institucional; otros, han demostrado su ausencia de convicción ideológica al acercarse a partidos opositores; los más, no cuentan con la aceptación de las bases y hay quien, no obstante su valía personal, carecen de sensibilidad y trayectoria partidista. Y a todo esto ¿Quién diablos es Enrique Rivera Leyva...?
Después de mucho averiguar, al fin se descubrió para qué sirve Víctor Bautista López: En un simulacro de acondicionamiento a los acabados en las instalaciones a lo que en breve será el Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar, el hermano consentido del tenebroso cacique y senador Héctor Miguel, de los mismos apellidos, demostró fehacientemente que su vocación real es la pintura. Qué bien maneja Víctor el rodillo y la brocha gorda. Así la hace mejor que de presidente municipal de Nezahualcóyotl, cargo en el cual sólo beneficia a su familia y al hampa perredista...
¡Qué mala leche de Elena Poniatowska! Mencionar el nombre de Cuauhtémoc Cárdenas ante la chusma reunida en el Zócalo, después de exhibirlo en los medios de comunicación masiva como un traidor a la causa de López Obrador, desde cualquier punto que se vea, era exponer al aún líder moral del PRD a la vesánica furia de los fundamentalistas que siguen al Peje. Lo hecho, aunque se haga la inocente, fue un acto de mala voluntad o demencia senil...
Unas preguntas p’al Diablo: ¿Para qué quiere Víctor Bautista mayor aportación federal? ¿A qué destinará tanto dinero? ¿Será acaso para liquidar la ominosa deuda por consumo de agua que arrastran las administraciones perredistas? ¿No les alcanza a estos -los perredistas- todo lo que ya han sustraído del erario público...? Y hasta la próxima.
Insistimos: Cada día que transcurre, la ingobernabilidad se apodera de más espacios en el territorio nacional y los tan optimistas como falsos discursos oficiales resultan un insulto a la inteligencia del pueblo mexicano.
La amenaza de un inminente estallido social, de ninguna manera es alegoría de los medios de comunicación masiva; tampoco lo era de aquellos que hace treinta años presagiaban la “colombianización” de un incipiente mercado del narco.
Uno y otro, por la irresponsable actitud adoptada por nuestras nada sacrosantas autoridades, son realidades palpables que lesionan a una sociedad desvalida.
Lo ocurrido en Tamaulipas, Chihuahua, Tabasco, Baja California Norte, Coahuila, Sinaloa, Guerrero, Michoacán, estado de México y el Distrito Federal, no son meros asuntos policíacos ni lo de Oaxaca es un simple conflicto gremial, como lo ha dicho hasta la saciedad el vocero de la Presidencia de la República, Rubén Aguilar Valenzuela.
El crimen organizado, como la rebeldía de grupos, organizaciones y partidos políticos, a decir de analistas en la materia, ha rebasado las tres instancias de gobierno. Y quiérase o no, la ingobernabilidad fue propiciada desde el más alto nivel.
Muy independiente de su faramallosa actitud para resolver “en 15 minutos” los problemas planteados por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas; de su frivolidad ramplona al asumir el poder; de vejar el Escudo Nacional; de agredir al Congreso; de exhibir sus debilidades ante la marcha del “comandante Marcos” y los macheteros de Atenco; de eludir sus responsabilidades; de no asumir con dignidad su condición de Primer Mandatario, “Fox” inició la carrera hacia su relevo a la mitad de sexenio.
Obviamente, las manadas de búfalos le tomaron la palabra y el poco respeto que se guardaba hacia la investidura presidencial, se perdió.
Lo peor de todo es que sus ejemplos cunden y lo que a la fecha ocurre en Oaxaca, en breve puede trascender sus fronteras y abarcar territorios de Puebla, Morelos y el estado de México. Y si no, al tiempo...
Torbellino noticioso
Aclaración pertinente: a pesar de que en ciertos periódicos de Nezahualcóyotl se mencionan algunos nombres para presidir el Comité Municipal del PRI, muchos de estos pretendientes no cubren los requisitos. Es más, algunos de los susodichos ya tuvieron su oportunidad en años pasados y no aportaron nada positivo al Institucional; otros, han demostrado su ausencia de convicción ideológica al acercarse a partidos opositores; los más, no cuentan con la aceptación de las bases y hay quien, no obstante su valía personal, carecen de sensibilidad y trayectoria partidista. Y a todo esto ¿Quién diablos es Enrique Rivera Leyva...?
Después de mucho averiguar, al fin se descubrió para qué sirve Víctor Bautista López: En un simulacro de acondicionamiento a los acabados en las instalaciones a lo que en breve será el Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar, el hermano consentido del tenebroso cacique y senador Héctor Miguel, de los mismos apellidos, demostró fehacientemente que su vocación real es la pintura. Qué bien maneja Víctor el rodillo y la brocha gorda. Así la hace mejor que de presidente municipal de Nezahualcóyotl, cargo en el cual sólo beneficia a su familia y al hampa perredista...
¡Qué mala leche de Elena Poniatowska! Mencionar el nombre de Cuauhtémoc Cárdenas ante la chusma reunida en el Zócalo, después de exhibirlo en los medios de comunicación masiva como un traidor a la causa de López Obrador, desde cualquier punto que se vea, era exponer al aún líder moral del PRD a la vesánica furia de los fundamentalistas que siguen al Peje. Lo hecho, aunque se haga la inocente, fue un acto de mala voluntad o demencia senil...
Unas preguntas p’al Diablo: ¿Para qué quiere Víctor Bautista mayor aportación federal? ¿A qué destinará tanto dinero? ¿Será acaso para liquidar la ominosa deuda por consumo de agua que arrastran las administraciones perredistas? ¿No les alcanza a estos -los perredistas- todo lo que ya han sustraído del erario público...? Y hasta la próxima.
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