jueves, octubre 12, 2006

Causa Indignación en Cd. Neza el cambio del rey poeta por una cabeza de perro

Si Nezahualcóyotl resucitara, qué no le diría al ex alcalde

INDIGNA A FUNDADORES QUE VENANCIO SUSTITUYERA AL REY POETA POR UN MONTON DE HIERRO

La prometida obra yace abandonada en la Glorieta central como un monumento a la ignorancia y la corrupción
Mientras miles se esforzaron para erigir el Municipio 120, otros bárbaros están acabando con él: cronistas

Carlos Díaz Nuño

Nezahualcóyotl, Méx.- Mientras que en Texcoco, empresarios de una conocida compañía trasnacional no sólo respetaron, sino ayudaron a las autoridades a excavar para recuperar lo que se presume fueron los jardines del rey poeta Nezahualcóyotl, en la ciudad que lleva el nombre de este famoso tlatoani, hacen todo lo contrario, y no sólo no lo respetan, sino que la ignorancia, corrupción y avaricia de un mediocre ex presidente municipal, permitió que su efigie fuera sustituida por lo que la gente conoce como una vil “cabeza de perro”.
No fueron suficientes las múltiples protestas de estudiosos, cronistas, artistas, periodistas e integrantes de distintas organizaciones políticas, sociales y culturales de éste y municipios aledaños, para que no fuera cambiada la estatua de uno de los sabios, ingenieros, ecólogos y visionarios más importantes de América Latina, ya que al final, ganó la prepotencia, ganó la miopía, ganó la barbarie y ganó la incapacidad.
De acuerdo al sentir popular, el artista que diseñó esa cabeza dizque de “coyote hambriento” (cuando lo correcto sería coyote en ayuno), no tiene la culpa de que a un inepto, quizá por ganarse una buena lana de manera fácil (tal como es costumbre en esas tribus políticas), le haya encomendado hacer ese enjambre de hierro para colocarlo en donde los fundadores del municipio tenían el altar al rey poeta Nezahualcóyotl.
Por lo que se consideró un asalto y atentado a la cultura nacional, han sido numerosas las protestas de historiadores, estudiosos, cronistas, artistas, periodistas y de todos aquellos que sentían en el rey poeta el orgullo de un digno representante de la cultura mexica, cuya grandeza además se equipara fielmente al pueblo fuerte que ha sido el municipio de Nezahualcóyotl (el pueblo, no sus voraces gobernantes).
Lamentablemente, tales protestas no hicieron eco ni en autoridades federales de Educación Pública ni de Antropología e Historia, y mucho menos entre los que se dicen defensores de este ilustre emperador mexica, de modo que ganó la irreverencia, ganó la ignorancia y la impunidad se hizo presente desde que nadie impidió ni exigió cuentas al menudo (de todo a todo) ex alcalde, Luis Venancio Sánchez Jiménez, sobre el por qué se retiró la efigie de Nezahualcóyotl de su pedestal en la Glorieta de López Mateos y Pantitlán.
Lo peor de esto no son los millones de pesos que eso significó para el bolsillo de los nezahualcoyotlenses, sino la burla, el cinismo y el desparpajo de cómo cúpulas perredistas siempre protegieron este crimen contra la cultura e identidad de estos habitantes, que aún cuando en gran medida son inmigrantes de distintas partes de la República, encontraron en la vasta obra de este prócer azteca una similitud con el esfuerzo y trabajo con que se erigió esta gran metrópoli, que hasta hace poco fuera el municipio más grande no sólo de México sino incluso de Centro y parte de Sudamérica.
Esta perversidad acabó por agravar más la salud del reconocido cronista Leoncio Martínez Garibaldi, de acrecentar más la indignación de su homólogo, Emilio Alvarado Guevara, del también cronista y escritor Emiliano Cruz Pérez y quizás, si el maestro Próspero Domínguez Trejo viera esto, se volvería a morir, dado que durante decenios ellos se encargaron de expandir la valiosa obra y caudal de conocimientos del extraordinario gobernante y poeta Nezahualcóyotl.
No queda más que mover la cabeza ante un acto más de barbarie de mentes perredistas, que a más de lo anterior, ni siquiera concluyeron el trabajo, viéndose desde largas distancias lo que hoy han dado en llamar el “Monumento a la Ignorancia, a la Impunidad y a la Irreverencia”.
Sólo se espera que el actual munícipe, Víctor Bautista López, hermano del senador Héctor de los mismos apellidos, no siga los pasos de su antecesor y le exija que le diga dónde quedaron los millonarios fondos que se asignaron para hacer esta ignominia.

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